Trato Diferenciado para Habitantes y Visitantes en el Mundial
El diputado Emmanuel Alejandro Puerto Covarrubias denuncia la desatención del Gobierno de Jalisco hacia los conductores de transporte.
El objetivo de este movimiento es alcanzar la dignidad, seguridad y el reconocimiento legal del autoempleo como una modalidad de transporte eficiente y necesaria. El Consejo de Conductores de Jalisco advierte que, si persiste la falta de soluciones, se contemplan paros laborales y movilizaciones durante los eventos internacionales del Mundial. La administración actual ha priorizado la imagen internacional sobre la legalidad y la dignidad laboral de miles de familias que dependen del transporte por aplicación.
Cesar Castillo, representante de los conductores, denuncia la falta de diálogo genuino y transparencia por parte del Ejecutivo Estatal, que ha ignorado múltiples propuestas técnicas para regularizar el servicio en zonas federales. En lugar de ello, el Gobierno ha respondido con mesas de trabajo simuladas y amenazas de represalias judiciales para evitar manifestaciones durante el Mundial de Fútbol. Además, se ha señalado la construcción de un estacionamiento alterno para plataformas sin licitación pública, lo que representa un gasto opaco que ya asciende a 30 millones de pesos.
La inconformidad se agrava tras las declaraciones del gobernador Pablo Lemus, quien cerró la posibilidad de que los conductores recojan pasaje en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, contraviniendo el derecho a la movilidad y al trabajo. La problemática se concentra en puntos de conectividad vital de Jalisco, a pocos días de recibir a más de 3 millones de turistas por la justa mundialista. La autoridad estatal ha convocado únicamente a mesas con empresas como Uber e InDrive, excluyendo a los conductores independientes, lo que se considera una medida discriminatoria.
El gremio rechaza ser tratado como un elemento de 'limpieza estética' para el Mundial, y critica que el Gobierno se enfoque en obras superficiales mientras ignora la inseguridad y las tarifas justas. No se puede hablar de un 'Jalisco moderno' cuando se reprime el derecho a la libre manifestación y se gestiona el dinero público como si fuera patrimonio privado.