En un acto de protesta inédito, habitantes de las comunidades de Ahuatepec y Jacarandas tomaron las calles del centro de Otumba para exigir el cierre inmediato de un tiradero a cielo abierto que, según denuncian, ha operado sin control ambiental durante más de tres años.
La manifestación escaló cuando los vecinos interceptaron un camión recolector de basura, lo vaciaron frente al palacio municipal y colocaron pancartas con mensajes dirigidos al presidente municipal, Hilarión Coronel. ’No agredimos a nadie, simplemente venimos a alzar la voz’, declaró una vecina, visiblemente molesta por la falta de respuesta oficial.
Los manifestantes acusan que el predio utilizado como basurero genera fauna nociva —ratas, cucarachas, perros ferales— y ha contaminado un pozo de agua cercano, afectando directamente la salud y calidad de vida de las comunidades aledañas. A pesar de las promesas de las autoridades estatales y municipales de realizar una inspección técnica, ninguna dependencia se presentó en el lugar.
Los vecinos responsabilizan directamente al alcalde Coronel, quien, aseguran, ha ignorado el problema desde su primer periodo en el cargo. Exigen la intervención urgente de la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de México y de la gobernadora Delfina Gómez para clausurar el tiradero y sanear el terreno.
> ’Tomamos la iniciativa de hacer esto para ver si así nos voltean a ver y nos escuchan’, expresó una de las participantes, mientras otros vecinos gritaban consignas frente al edificio municipal.
La protesta se mantuvo pacífica, pero dejó claro el hartazgo de una comunidad que, ante la omisión institucional, ha decidido tomar acciones directas para defender su territorio.