El Tijeretazo Político
Joaquín Bojorges
La Gobernadora Delfina Gómez Álvarez ha vuelto a mover las piezas de su administración, tomando protesta a Celina Castañeda de la Lanza como nueva Secretaria de Salud y sumando a funcionarios en las Secretarías de Educación, Mujeres y la Consejería Jurídica.
El nombramiento de Castañeda de la Lanza, con experiencia en gestión de instituciones de salud y en la coordinación de voluntades anticipadas, plantea un reto inmediato: transformar un sistema estatal marcado por carencias estructurales y crisis recurrentes en hospitales. Su perfil técnico es sólido, pero la pregunta es si tendrá margen político y presupuestal para enfrentar un sector que exige más que administración: exige visión y firmeza.
En Educación, los cambios son numerosos y revelan la intención de reordenar la estructura. Guillermo Calderón Vega, ahora Director General de Educación Superior, carga con antecedentes en derechos humanos y gobierno, lo que podría enriquecer su gestión, aunque su experiencia directa en educación superior es limitada. Margarita Camacho Gómez, al frente del Conalep estatal, y Margarita Rocío Serrano Barrios, como Subsecretaria de Educación Superior y Normal, representan continuidad institucional, pero también el riesgo de reproducir inercias. Rita Yáñez Garnica, en Educación Básica, llega con trayectoria académica, aunque el reto será enfrentar la crisis de aprendizajes y la desigualdad educativa que el Estado de México arrastra desde hace décadas.
En la Consejería Jurídica, Javier de Jesús Domínguez González y Rodolfo Isaí González López asumen cargos clave en legislación y justicia cotidiana. Ambos tienen experiencia en derechos humanos y asesoría jurídica, pero deberán demostrar que no se limitarán a la burocracia normativa, sino que impulsarán cambios tangibles en la protección ciudadana.
El nombramiento de Avelino Blanco Guido en la Comisión de Búsqueda de Personas es particularmente sensible: la crisis de desapariciones en el Estado de México exige resultados inmediatos y transparencia. Su paso por la COBUPEM lo vincula con temas de igualdad de género, pero la magnitud del problema rebasa cualquier antecedente.
Catalina Yasmín Juárez Medrán, en el INVEAMEX, y Lucina Vargas Jaramillo, en Igualdad Sustantiva, representan perfiles con experiencia municipal y social. Sin embargo, la duda persiste: ¿se trata de nombramientos con capacidad real de incidencia o de cuotas políticas?
Finalmente, Luis Fernando Bravo Navarro, al frente de la Agencia Digital del Estado de México, encarna la apuesta por modernizar la administración pública. La digitalización es urgente, pero sin una estrategia integral corre el riesgo de convertirse en un proyecto aislado y meramente decorativo.
La Gobernadora Delfina Gómez muestra con estos nombramientos una mezcla de perfiles técnicos, institucionales y políticos. El reto es que no se conviertan en simples movimientos de tablero, sino en motores de transformación. El Estado de México enfrenta crisis en salud, educación, justicia y derechos humanos; los nuevos funcionarios deberán demostrar que no son parte de la inercia burocrática, sino agentes de cambio.
El gabinete se fortalece en número, pero la pregunta de fondo sigue abierta: ¿se fortalece también en capacidad y voluntad para enfrentar los problemas estructurales del estado más poblado del país?