La canción de Joaquin Sabina no habla solo de un mes perdido, sino de una sensación más profunda: la de mirar atrás y descubrir que el tiempo se fue demasiado rápido, llevándose ilusiones, amores, promesas y oportunidades. Joaquín Sabina convirtió esa pregunta en una metáfora poderosa sobre la derrota íntima, la nostalgia y la vida que no resultó como se soñaba.
Escrita en 1988 para la película Sinatra, la canción toca una fibra universal: ese momento en que alguien siente que algo valioso se escapó sin darse cuenta. Por eso sigue conmoviendo: porque todos, alguna vez, hemos perdido nuestro propio abril.
Así que a pasar un excelente domingo de abril @inakiaa