"EL ANTÍDOTO"
Sergio Garrido
BENDECIDO DÍA. NO CONFUNDA LA TOLERANCIA Y AMABILIDAD CON LO QUE USTED SE ESTÁ IMAGINANDO
*OXXO LAS TIENDAS DEPREDADORAS DEL MEDIO AMBIENTE, LES FASCINA TALAR ÁRBOLES.
Villahermosa, Tabasco México.
Desde el punto de vista de algunos padres de familia comentaron que desde que inició en nuestro país la pérdida de valores, la mayoría de progenitores exigen a los maestros cosas que son de su propia responsabilidad y quieren hacer una extensión de su hogar en los planteles escolares, lo cual es absurdo; cada cosa debe estar en su lugar.
NO QUIEREN NI QUE EL AIRE LOS TOQUE. Los padres delicados, que no educan a sus hijos en el hogar, no permiten que los maestros hagan su trabajo debidamente; les exigen todo, desde su alimentación hasta que permitan que los infantes les impongan lo que ellos quieren, y pobre de aquel mentor que haga lo contrario porque lo demandan ante la SEP, CNDH, la Fiscalía, y lo peor, lo exhiben en las redes sociales y medios de comunicación por maltrato físico y psicólogo. Existen padres tan sobreprotectores que reclaman hasta por un piquete de mosquito; esto es cierto.
SON DESAGRADECIDOS.
La mayoría de los progenitores son desagradecidos; no aquilatan la labor docente de los maestros, que van más allá de sus responsabilidades, y solo cuando prueban en otros planteles se dan cuenta de que no eran los profesores sino sus hijos los del problema.
ALIMENTOS CHATARRA.
Existen padres tan desobligados que mandan a sus hijos a la escuela sin desayunar o con comida chatarra; no les interesa alimentarlos sanamente, y cuidado con algún alumno o maestro de buen corazón les compartan sus alimentos, porque si se enferman, les echan la culpa.
EXIGEN LO QUE ADOLECEN.
La mayoría de progenitores exigen a los maestros lo que a ellos les falta: respeto, educación y empatía. Cómo les exigen honradez si nunca están al tanto de sus hijos, si no les revisan sus mochilas para ver qué material tienen y obligarlos a regresar lo que no les pertenece; cómo piden educación si existe violencia intrafamiliar y nunca asisten a juntas ni festivales y, por último, como les exigen empatia si nunca los enseñaron a compartir. Por esto se debe pensar antes de tener familia, esto debe cambiar por un México mejor. Así que... usted dirá...