EL REFRANERO

’PALO DADO, NI DIOS LO QUITA’

Rocío Ayala

  ’PALO DADO, NI DIOS LO QUITA’

Ciudad

Mayo 04, 2020 10:35 hrs.
Ciudad Nacional › México Estado de México
Rocío Ayala › Informativo Nacional

Un primero de mayo ha cambiado de forma y de fondo a lo largo de la historia, desde aquel fatídico 1886, en EU donde inició la lucha de los trabajadores para lograr una jornada laboral de ocho horas y descanso dominical, con aquellos hombres que la historia recuerda como ’los mártires de Chicago’; hasta hoy día en que las arengas desgañotadas, pancartas y gritos a todo pulmón, guardan sana distancia y una cuarentena obligada, medidas que muchos que no son trabajadores se pasan por el arco del triunfo.
La pandemia de coronavirus, llegó para dar batalla, literalmente, a todo el mundo, una batalla sin tregua y sin cuartel que en México, ha generado a miles de nuevos desempleados. Claro que hace 138 años el mundo se concebía de otro modo, el hombre ya soñaba con ser Dios, pero en su afán de minimizar reclamos y manifestaciones, no tenía el descaro de anunciarlo con un adoctrinamiento repartido en cartillas morales.

En la ’revuelta de Haymarket’, 31 personas fueron enjuiciadas y, aunque la culpabilidad de los imputados nunca se comprobó, ocho personas recibieron condena: dos de ellos, cadena perpetua; uno, 15 años de trabajos forzados, y cinco, la muerte en la horca. En la modernidad de hoy, las revueltas sociales han dado giros, no podríamos decir inesperados, pero sí de extrema violencia. Ahora, son el refugio perfecto de oportunistas, desde seudo anarquistas, grupos golpistas radicales, vándalos sin oficio ni beneficio, hasta grupos sindicalistas vendidos al mejor postor.

Es así que la conmemoración por el día del trabajo, reúne a otros gremios, como estudiantiles, feministas, de comunidades LGBTT, etc., que al amparo de los derechos humanos, se violenta la paz pública; el patrimonio cultural de la humanidad sucumbe ante los actos vandálicos de quienes protestan, según su dicho, de forma pacífica. Ahí mismo se ningunea a las autoridades, se agrede a quien opina distinto, a los del sexo opuesto, a ciudadanos, periodistas y uniformados. Agresiones que en aras de la tolerancia y la pluralidad política, no son sancionadas.

Por desgracia, las causas que dieron origen a la conmemoración del Día del Trabajo en 1889 y lo que se consiguió con la muerte de aquellos mártires, hoy día, están a punto de perderse gracias a los modelos económicos neoliberales que un gobierno de ’izquierda’ apapacha, con tal de ofrecer ’seguridad’ a la inversión privada, aun cuando se propuso resarcir los equívocos de sus antecesores. Algo que todos sabemos, no se logra en un sexenio y menos en un país donde el pan de cada día son la marginación, la discriminación, y no hay una conciencia de clases.

La conmemoración del día del trabajo, parece una guerra perdida cuando recordamos a los 12 mil 172 funcionarios, empleados del gobierno de la #CDMX que en 2019 en su día laboral, fueron enviados a integrar el ’cinturón de paz’ para resguardar la marcha conmemorativa del 02 de octubre. Un hecho violatorio 100% de los derechos laborales y humanos, y además los expuso a las agresiones de que fueron objeto.

Pero, ¿acaso se perdió el sentido del Día del Trabajo? Por citar un ejemplo nada más, hasta el sexenio pasado, las marchas del 01 de mayo, eran encabezadas por grupos sindicalistas donde sus agremiados terminaban con un mitin en el zócalo; antes, durante la marcha, chela tras chela desfilaban entre arengas, pancartas y música de banda. Ya borrachos y sin conocer sus derechos, marchaban la gran mayoría. El discurso de los representantes era lo de menos, pasar lista era lo importante para seguir ’gozando’ de los derechos laborales. Unos cuantos, los que menos, siempre hicieron la chamba, trabajar y pelear por conservar el empleo.

Para buena suerte de quien hoy ostenta el poder, como ’anillo al dedo’ llegó esta pandemia que tiene en cuarentena a pancartas y arengas. Hoy día, a pesar de los alrededor de 346 mil 878 empleos que nuestro país ha perdido entre marzo y abril, (y se estima llegar a los 600 mil desempleos), según la estimación de Tallentia MX, asociación empresarial con especialidad en recursos humanos; el reclamo fue a punta de tuitazos y hashtags, fue virtual. Un hecho histórico que una mente perversa de colmillo retorcido, bien podría aprovechar a su favor. Al tiempo…, total, ¡palo dado, ni Dios lo quita!

SANTO QUE NO ES VISTO, NO ES ADORADO
Hablando de palos y apaleados, habrá que ver en qué termina el tradicional Día de la Santa Cruz, o Día del Albañil, ya que en Texcoco y alrededores los festejos no se hicieron esperar, ’¡ni modo de quedar mal con los compadres que train la cruz’!, o fallarle a los ’maistros’ en el colado de la obra.

En el Oriente del Edomex donde los casos de covid-19 aumentan a pasos agigantados, tanto que el propio gobernador del estado, señaló a esta zona como una de las más pobladas y donde los contagios no dan tregua.

El #QuédateEnCasa hoy se tomó el día libre, se ignoró para festejar el día de la Santa Cruz, un gran número de trabajadores de la construcción en la zona lacustre de Texcoco se dio cita en el lugar de trabajo para colar, para poner la primera piedra, para colocar la crucecita y desde luego, para ’darle cran’ al comelitón que cada año se acostumbra.

Para un buen número de familias, valió madre la sana distancia y la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus. Desde muy temprano, decenas de personas salieron a comprar lo necesario para el festejo. Niños, jóvenes y adultos, se pasearon por las calles con dirección hacia donde tronaban los cohetes, en señal de que se estaba poniendo la Cruz en alguna obra negra.

Según la tradición, algunos son compadres y les toca llevar la Cruz, aunque la obra ya se encuentre terminada, el caso es festejar a la Santa Cruz y a los albañiles.

Frases como ’de algo nos vamos a morir’, ’que sea lo que diosito quiera, no lo que digan en la tele’ fueron tendencia en la comarca del Rey Poeta. Cierto que Texcoco todavía no alcanza cifras como las de Nezahualcóyotl o Ecatepec, sin embargo, no es un municipio exento de este implacable virus, que como no tiene olor, sabor, color, no se puede tocar ni ver, le aplicaron la de ’Santo que no es visto, no es adorado’


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