En un enérgico posicionamiento, la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Jalisco, encabezada por Laura Lorena Haro Ramírez, denunció lo que consideran una estrategia de exclusión y retroceso democrático por parte del Gobierno Federal y el partido Morena tras la reciente promoción de la Reforma Electoral en la entidad.
Haro Ramírez calificó de "impresentable" la organización de foros sobre la reforma en Jalisco, señalando que estos se han realizado bajo un esquema de opacidad. Según la líder tricolor, el PRI no fue invitado a estas mesas de diálogo, lo que demuestra una "intención de construir una reforma en la ausencia de los actores torales de la vida democrática".
Para la titular del PRI estatal, la falta de apertura no solo afecta a los partidos políticos de oposición, sino que excluye deliberadamente a académicos, organizaciones de la sociedad civil y líderes de opinión. "¿Por qué así?", cuestionó Haro, sugiriendo que la opacidad responde a una "pretensión única y absoluta de Morena para acabar con la democracia".
Haro Ramírez fue incisiva al señalar a Pablo Gómez, enviado del Ejecutivo, como el artífice de un proyecto que busca desmantelar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE). "Es una regresión absoluta", sentenció al referirse a las declaraciones de Gómez sobre la intención de someter al órgano electoral al control gubernamental.
Uno de los puntos más críticos del discurso de Laura Haro fue el análisis sobre la supervivencia de los aliados de la Cuarta Transformación. La dirigente tricolor subrayó que Morena "por sí solo no gana nada" y que la propuesta de eliminar a los legisladores plurinominales y el financiamiento público a partidos terminaría por perjudicar directamente a sus propios socios: el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM).
La postura del PRI Jalisco es clara, la reforma propuesta es vista como un intento de centralizar el poder y silenciar la pluralidad en un país de más de 120 millones de personas.
Haro Ramírez concluyó su mensaje alertando que permitir que esta iniciativa avance sin el consenso de todas las fuerzas sociales y políticas representaría el fin de las instituciones independientes que han garantizado elecciones justas en las últimas décadas.
Con este posicionamiento, el PRI estatal en Jalisco busca movilizar a la opinión pública frente a lo que consideran el mayor riesgo democrático del presente sexenio, reafirmando su defensa irrestricta al INE y al sistema de representación proporcional.