La defensora del territorio y activista mapuche argentina Moira Millán presentó este martes en la capital mexicana la edición nacional de su libro Terricidio, publicado por Bajo Tierra Ediciones. La obra denuncia los procesos de despojo que enfrentan pueblos indígenas en Argentina y América Latina, vinculados a proyectos extractivos, conflictos ambientales y marcos legales que transforman sus formas de vida.
Durante el encuentro realizado en Volcana Lugar Común, Millán advirtió sobre la creciente presencia de corporaciones internacionales en la gestión de recursos estratégicos, como el agua. Señaló particularmente a la empresa israelí Mekorot, que ya opera en México:
’La Patagonia es rica no solo en petróleo y minerales, sino también en agua dulce. Ahora vemos cómo Mekorot llega con las puertas abiertas de par en par, con prioridad en el proceso de privatización del agua.’
Acompañada por Pablo Montaño, director de la organización Conexiones Climáticas, la autora explicó que el concepto de terricidio describe la destrucción simultánea de territorios, ecosistemas y culturas indígenas. Subrayó que en Argentina todos los gobiernos han ejercido violencia contra el pueblo mapuche, pero que las políticas recientes han intensificado los conflictos socioambientales. Entre ellos mencionó la explotación minera, el fracking, los incendios en la Patagonia y los debates sobre la ley de glaciares.
Millán destacó que su visita a México busca visibilizar internacionalmente las denuncias de las comunidades mapuche, cuya voz —dijo— ha sido limitada en los medios argentinos debido a la criminalización de las y los defensores. Montaño coincidió en que los problemas descritos en Terricidio tienen paralelismos con México, donde proliferan proyectos energéticos y presiones sobre ecosistemas estratégicos como el Golfo de California.
La activista llamó a ampliar el debate público sobre la defensa del territorio más allá de las comunidades directamente afectadas, recordando que los impactos alcanzan tanto a zonas rurales como urbanas.
> ’El feminismo de todo el mundo debería abrazar las luchas de las mujeres indígenas, sobre todo de las defensoras de territorio.’
Finalmente, reiteró la importancia de que las denuncias sobre criminalización en el sur del continente se conozcan a nivel global, pues la Patagonia —afirmó— es un reservorio vital de agua y vida para el planeta.