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Francisco López Vargas
A las 9:30 de la mañana de ayer lunes fue detenido por agentes de la Policía Estatal Preventiva y fue puesto a disposición de la Fiscalía General del Estado de Campeche el Dr. José Abud Flores, rector de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC).
Abud ha pasado de ser el ejemplo de la embestida tricolor contra Layda Sansores candidata a gobernadora por el PRD en 1997, al ’enemigo’ interno del que no ha sabido cómo deshacerse porque le estorba para apripiarse de la máxima casa de estudios y convertirla en el invernadero de su partido, Morena.
Tan burda la detención arbitraria que provocó a escasas horas la reacción de la comunidad universitaria y su Consejo Universitario que alertó a la población de que personal ajeno a la universidad está tratando de convocarlo para elegir al rector sustituto, en una sede alterna, lo que repudian y califican de inadmisible intromisión.
En su escrito exigen respeto irrestricto a la UAC; que se suspendan los intentos de injerencia externa en asuntos internos de la universidad; exigen la liberación inmediata del rector y señalan que la UAC no se gobierna desde fuera. ’Alzamos la voz no por confrontación sino por convicción. No por interés particular, sino por la defensa de u8n principio que pertenece a toda la sociedad: el derecho a una universidad libre y autónoma. Porque cuando se vulnera a una universidad, no sólo se agrede a una persona sino a una institución: se lastima el porvenir colectivo’.
Los apoyos no pararon en el Consejo Universitario local: El Consejo Nacional de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior exigió a las autoridades ’actúen con estricto apego a la legalidad y al debido proceso, respetando en todo momento la autonomía universitaria y sus derechos humanos.’
Señalan que la aprehensión del rector generó ’confusión generada por las causas de su aprensión’.
La gobernadora ha permitido que se haga de todo en contra el rector precisamente porque él ha respetado la universalidad del pensamiento que debe privilegiarse en la casa de estudios.
En este espacio les he narrado la embestida que ha padecido la universidad y su rector por parte de un gobierno que pretendía le cediera patrimonio universitario, que quería imponerle a diferentes funcionarios universitarios y la limpia que realizó la rectoría no sólo de malos funcionarios que llegaron, algunos que traicionaron la confianza de Abud, sino de los que operaban desde hacía mucho en la casa de estudios.
Las campañas contra el rector tienen que ver con su vocación por mantener la autonomía universitaria y evitar las injerencias de los gobiernos autoritarios. Abud creció y tenía una relación muy cercana con quien hizo un acto de justicia al darle la rectoría que perdió precisamente por su relación con la actual gobernadora y por quien lo destituyeron la primera vez en el cargo acusándolo de haber operado políticamente a favor de ella en 1997.
Abud no permitió que la política contaminara la universidad. O entraban todos los candidatos en esa elección o no entraba ninguno. El disgusto del gobernador electo en esos días fue porque decía que Abud apoyaba a Sansores y porque el rector se negó a desviar recursos para su campaña política. Tomó posesión y operó la salida de Abud.
Hoy, cuando el poder está en manos de su amiga y benefactora ésta intentó violentar la autonomía universitaria y la misma convicción de Abud le cerró el paso a esa posibilidad. Intentaron que le cediera propiedad universitaria y la respuesta fue la misma.
Desde el poder, familiares de Layda intentaron desestabilizar a la universidad, imponer a familiares. Inventaron acciones turbias, intentaron usar a la sociedad de alumnos, a la federación universitaria y la respuesta fue la misma: respeto a la autonomía.
Hubo quienes lo buscaron, le dijeron, trataron de convencerlo, de que el poder residía en el Ejecutivo y la respuesta siempre fue la misma: autonomía universitaria. Le mandaron auditorias, le exigieron cuentas y el rector respondió con una gestión que generó $500 millones para el fondo de pensiones para los trabajadores administrativos y docentes de la UAC.
Cuando nada funcionó, entonces entró al quite el Congreso cuyo presidente arremetió contra el rector, los diputados de Morena se sumaron al linchamiento precisamente porque no se permitió hicieran proselitismo político en la máxima casa de estudios.
Morena actuando como Morena que este fin de semana increpó a la Universidad Autónoma de México porque publicó un libro del Instituto de Estudios Jurídicos en el que se habla de lo anticonstitucional que resultó ser la mayoría parlamentaria forzada con trampas por Morena. Queda claro, no acepta la autonomía de nadie y considera que el poder es únicamente de ellos.
Por la tarde, el procurador atizó el fuego de lo que ya se especulaba. Habló de que una ’llamada anónima’ que les alertó de un vehículo en el que viajaban personas armadas y que, por ello, cuando lo vieron lo detuvieron para una revisión y que no encontraron las armas sino ’estupefacientes’ y que por ello esposaron a sus tres ocupantes.
Se negó a dar el nombre de los tres detenidos y agregó que en la revisión de la camioneta se encontró una tarjeta de circulación a nombre de la Universidad Autónoma de Campeche. La explicación del procurador no habla de enviar a los detenidos a la fiscalía por ser la posesión de estupefacientes un delito federal y sólo se enreda en la ’explicación’.
La realidad es que la gobernadora necesita, con urgencia, que se nombre a un rector interino que lleve el control del consejo universitario para colocar como rector electo a alguien de su confianza y que le permita usar a la universidad como semillero de votos universitarios, lo que intentó durante los cuatro años de su gestión sin éxito por la oposición férrea de los miembros del consejo protegiendo la autonomía universitaria y la negativa del rector Abud a violentarla.
Hoy, cuando su gobierno no da resultados y se vislumbra que el gran descontento generado sea un revés electoral para los comicios donde se renueva el ejecutivo, Layda Sansores opera como lo ha hecho con Alejandro Moreno o con el ex director de un medio local o con periodistas críticos a su gestión, violentado las leyes sin importarle los atropellos que se cometan sin que por ello se garantice éxito.