Con la edad, los gatos revelan curiosos cambios físicos y emocionales. A partir de los 11 años, su envejecimiento se acelera y su temperatura corporal disminuye, por eso buscan calor constante.
El promedio de vida de un gato doméstico es de 12 a 16 años, aunque muchos superan esa edad con buenos cuidados. Pueden maullar más, confundirse con horarios y dormir de día.
Aunque pierden olfato, su memoria olfativa sigue fuerte. Algunos desarrollan hiperestesia, una sensibilidad en la piel que provoca espasmos. Los ácidos grasos como el omega-3 ayudan a conservar su memoria y movilidad. Prefieren rutinas estables, caricias suaves.
Ánimo ya inició la semana @inakiaa