Hace miles de años, los griegos imaginaban que la creatividad tenía un origen divino. Decían que existían nueve musas, hijas de Zeus y Mnemósine, la diosa de la memoria.
Cada una inspiraba algo distinto: Calíope la poesía épica, Clío la historia, Erato el amor, Euterpe la música, Melpómene la tragedia, Talía la comedia, Terpsícore la danza, Polimnia los himnos sagrados y Urania las estrellas.
Vivían en el monte Helicón, cantando y creando belleza. Los artistas acudían a ellas en busca de inspiración. Para los griegos, cada canción, poema o descubrimiento tenía una chispa de las musas, porque el arte y el conocimiento nacen de imaginación, curiosidad y memoria.
Autentica mitología griega @inakiaa