"EL ANTÍDOTO"
Sergio Garrido
BENDECIDO DÍA. DICEN QUE EN EL PECADO LLEVARÁN LA PENITENCIA.
*LA TALA DE ÁRBOLES DEBERÍA SER CONSIDERADA COMO UN DELITO GRAVE.
Villahermosa, Tabasco, México.
En diversos estados de nuestro país siguen avanzando las obras incongruentes y los sueños utópicos de los servidores públicos en turno que solo en su mente existe el hacer funcionales ciudades pequeñas y saturadas que, en lugar de mejorar, ahogan las vialidades, aniquilan los negocios y las vuelven zonas desérticas, pero sí les dejan un mundo de dinero de utilidad.
CON MAQUETAS Y DIBUJOS
Los mencionados personajes tratan de engañar a la población con maquetas y dibujos a todo color en los que transforman zonas actualmente intransitables en lugares paradisíacos llenos de árboles con un autobús y dos autos, como si estuvieran a mediados del siglo pasado. Ejemplos hay muchos, y usted los vive diariamente en su entidad federativa.
VEN LOS FRACASOS Y NO APRENDEN
A pesar de observar la inutilidad de las obras de los gobiernos anteriores, siguen insistiendo en remediar lo irremediable. No les importa destruir lugares históricos y derribar árboles; lo importante es gastar lo que pueden y también echar a la basura miles de millones de pesos que gastaron sus antecesores en remodelaciones y nuevas construcciones.
REMODELACIONES A DISCRECIÓN
Por estos lares tabasqueños no cesan los absurdos en una ciudad que ha sido remodelada un sinnúmero de veces, como la capital del estado conocida como Villahermosa, perteneciente al municipio de Centro, en la que han borrado del mapa su historia, su ecología y, de paso, su cultura con obras inútiles donde quitan y ponen al gusto e intereses de sus gobernantes.
LO MÁS NECESARIO NO LO VEN
Lo malo de estos "gobernantes" es que no tienen ojos para ver las necesidades más apremiantes de la población, sobre todo en las zonas marginadas que, a pesar de tener conocimiento, no hacen nada por ellos. Eso sí, no tardan en acudir a solicitar su voto para las próximas elecciones, donde seguirán haciendo promesas y comprando a la gente con dádivas y algunas despensas. Reza un refrán que no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre. ¿Hasta cuándo? Así que... Usted dirá.