En un conversatorio realizado en el Colegio de Notarios de Jalisco, se criticó la política laboral nacional por carecer de integralidad y por recurrir a parches en lugar de soluciones de fondo.
El Secretario General, Antonio Álvarez Esparza, señaló tres puntos clave:
Primero, la jornada de 40 horas no debe presentarse como un regalo del gobierno. Es un reclamo histórico de los trabajadores desde 1922. Sin mejoras en transporte y movilidad, reducir horas no cambia la realidad de quienes pasan hasta cuatro horas diarias en traslados.
Segundo, la NOM-035 y la plataforma SIQAL son mecanismos confusos y limitados. De miles de quejas registradas, ninguna toca contratos colectivos, lo que evidencia la falta de injerencia real en la vida sindical.
Tercero, el aumento al salario mínimo responde más a presiones internacionales, como el T-MEC y la OIT, que a una política nacional. México enfrenta la paradoja de competir con precios bajos mientras mantiene sueldos reducidos.
El llamado de la FROC-CONLABOR es claro: construir un nuevo pacto social, integrar gobierno, empresarios y trabajadores, y apostar por el desarrollo con ciencia, inteligencia artificial y nuevas formas de trabajo.
Con la participación de especialistas como Ricardo Barbosa Ascencio y María José Casillas González, el debate dejó en evidencia que la política laboral requiere profundidad, visión y compromiso real con los trabajadores.