En el marco de la presentación del Tercer Festival Mentes Brillantes, que tendrá como sede el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México el próximo 30 de abril, se anunciaron iniciativas que buscan transformar de fondo la relación política entre México y su población en el exterior.
Bajo el liderazgo y patrocinio del empresario y filántropo Enrique Michel Velasco, el evento no solo será una vitrina para la ciencia y la cultura, sino también el epicentro de un movimiento sociopolítico de gran alcance: la consolidación de la denominada ’Entidad Diáspora’, materializada en el proyecto del Estado 33.

Este concepto, presentado por Marco Tardelli, fundador del movimiento, pretende romper con la marginación política de los más de 40 millones de mexicanos que residen fuera de las fronteras nacionales. Según Tardelli, ellos tienen derecho a participar en las decisiones electorales del país, en virtud de la aportación económica que realizan mediante las remesas, las cuales generan beneficios directos para México.
El Estado 33 se define como una entidad no geográfica, sino identitaria, diseñada para otorgar derechos electorales plenos a quienes, pese a sostener gran parte de la economía nacional, carecen de representación en los niveles más cercanos de la toma de decisiones. La propuesta legislativa y social busca que la diáspora pueda votar no solo por la presidencia, sino también por gobernadores, diputados federales y autoridades municipales en sus comunidades de origen, reconociendo su estatus como ciudadanos activos con voz y voto.
La estrategia de inclusión migratoria se complementa con un fuerte componente cultural y simbólico. Mediante la instalación de réplicas de la campana de la independencia y monumentos de gran formato —en colaboración con artistas como el escultor Sigifredo Islas— se pretende unificar a los líderes migrantes en ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa. Estos símbolos funcionarán como puntos de encuentro para el networking y el fortalecimiento del sentido de pertenencia, transformando la nostalgia en fuerza política organizada.

De manera paralela, la organización Iberoamericanas, encabezada por Gabriela Castillo Navarro y representada en México por figuras como la productora Carla Estrada y la escritora Guadalupe Loaeza, busca llevar esta agenda a foros internacionales. Integrada por mujeres de 22 naciones, la agrupación trabaja para constituirse como voz oficial ante ONU Mujeres, en una asamblea programada para septiembre en los Países Bajos. Su objetivo es visibilizar el impacto de las mujeres hispanas en la ciencia, el activismo y la preservación de lenguas indígenas, sumando esfuerzos para que la comunidad internacional reconozca el peso demográfico y social de esta población móvil.
El Festival Mentes Brillantes, que contará con ponentes de la talla del bioquímico Mariano Barbacid y el activista Larry Rubín, se perfila como el primer paso hacia una red global de colaboración. Al integrar agendas que van desde la investigación médica hasta los derechos políticos plenos, los organizadores subrayan que el empoderamiento de la diáspora es una necesidad democrática.
La meta es clara: dejar de ver al migrante únicamente como un agente económico y comenzar a reconocerlo como un integrante soberano de la nación, bajo la estructura de un ’nuevo estado’ que trasciende los límites del mapa tradicional.