Sus movimientos revelan emociones:
si la agita rápido, está molesto
si solo mueve la punta, está curioso
y si la eriza, se siente amenazado.
También la usan como contrapeso al saltar o caminar por superficies estrechas. A veces se mueve por reflejo, sin intención consciente. Una cola erguida indica confianza o afecto.
Observarla permite entender mejor a nuestros gatos y fortalecer el vínculo humano-felino. La cola es más que un adorno: es un lenguaje en movimiento que debemos aprender a leer.
Que sea un gran miércoles @inakiaa