Maullidos Urbanos
Gato de Barrio
Regularmente se habla y se exaltan aquellos inventos que han ayudado a transformar de manera positiva a la humanidad, pero pocas se mencionan los que fueron promocionados relativamente hasta hace poco tiempo por destacados inventores y empresarios, pero a pesar de tener prometedores futuros, fracasaron y pasaron totalmente al olvido a pesar de haber recibido positivos recibimientos.
Entre estos inventos se encuentran los Google Glass que en 2012, prometían un futuro de ciencia ficción con unas gafas inteligentes, pero el miedo a la privacidad y falta de funciones atractivas la hicieron fracasar. Así, los ’Glassholes’, además de ser la abreviatura de esa incómoda ostentación de tecnología, su prohibición en espacios públicos marcó aún más su destino, pero aún tienen cierta utilidad en la industria.
En el caso del ’Juicero’, una máquina inteligente pensada para exprimir jugos bajo ciertas condiciones especiales, como uso de wifi y un código QR, que salió al mercado en 2016 por 400 dólares. Sin embargo, en 2017 un vídeo de Bloomberg demostró que el costoso dispositivo era innecesario, ya que las manos humanas podían hacer el mismo trabajo con la misma eficiencia. La empresa desarrollada en Silicon Valley quebró en apenas 16 meses
Otro invento fallido fue el Segway, un vehículo eléctrico personal de dos ruedas, auto-balanceado e inteligente, inventado por Dean Kamen en 1999, lanzado al mercado en 2001, con una gran inversión de Steve Jobs, pero solo se vendieron 140 mil unidades, al grado de que el producto fue comprado por su rival chino Ninebot en 2015, aunque la producción del modelo original terminó definitivamente en junio de 2020.
Su funcionamiento se basaba en giroscopios internos que detectaban la inclinación del usuario para avanzar, retroceder o girar, utilizado como vehículo de seguridad, tours turísticos y vigilancia en centros urbanos; de lo poco positivo es que abrió el camino para las patinetas eléctricas actuales.
Respecto al hoverboard o patineta autoequilibrada, es un vehículo personal eléctrico de dos ruedas, popularizado en 2015, con sensores giroscópicos para avanzar, retroceder o girar según la inclinación del cuerpo del usuario. Aunque su nombre proviene de las tablas flotantes de "Volver al Futuro", no levitan, sino que ruedan sobre el suelo.
Pero incendios de baterías y prohibiciones mundiales las descalificaron. Aunque varias celebridades les dieron un impulso, las demandas se acumularon rápidamente, incluso algunas aerolíneas empeoraron las cosas al prohibirlas en vuelos.
En materia de salud el fracaso correspondió a Theranos, máquina con la cual se pretendió que podía realizar análisis de sangre completos a partir de un simple pinchazo en el dedo, que resultó fallido, ya que los resultados eran erróneos y la tecnología no funcionaba. En su punto máximo, la empresa que lo fabricaba llegó a valer nueve mil millones de dólares.
Por último, un invento más antiguo pero que aun permanece en la memoria de las personas fue la reproductora de video Betamax, lanzada por Sony en 1975, donde se prometía mejor vídeo que sus competidores. Sin embargo, perdió terreno entre los usuarios debido a sus límites de grabación más cortos y a errores en las licencias. Esta situación fue aprovechada por el VHS para dominar el alquiler de vídeo en los años ochenta.
De esta forma se comprueba que a pesar de amplios respaldos económicos y tecnológicos y aunque en el papel se vea un invento exitoso, hasta que sale al mercado y se somete al escrutinio de los consumidores, es cuando se determina si será aceptado o, tristemente rechazado.