Antes de los desfiles modernos, el Carnaval era una licencia para romper reglas. En la Roma católica, los días previos a la Cuaresma se vivían con banquetes y excesos, una despedida de la carne antes del ayuno pascual.
De ahí su nombre latino, carnelevarium: ’quitar la carne’. Pero su raíz es más antigua. Fiestas paganas celebraban la primavera, el año nuevo y el renacer de la naturaleza.
En Italia, Saturnales y Lupercales llenaban diciembre y febrero de comida, bebida y bailes. Con el tiempo, fe y paganismo se mezclaron, dando origen al Carnaval que hoy estalla entre febrero y marzo.
Concluyen el martes antes del miércoles de ceniza que comienza la Cuaresma @inakiaa