Febrero no siempre fue el mes corto y discreto que hoy conocemos. los romanos era Februarius, el mes de la purificación.
Su nombre viene de februa, los ritos y ofrendas con los que se buscaba limpiar culpas, hogares, ciudades y hasta la memoria de los antepasados.
A mediados del mes se celebraban ceremonias expiatorias que marcaban el cierre simbólico del año, porque, en la antigua Roma, febrero era el último mes del calendario.
Antes de comenzar de nuevo, había que purificarse Así, febrero nació como un tiempo para cerrar ciclos, limpiar lo viejo y prepararse para empezar otra vez.
Bienvenido Febrero @inakiaa