La brecha entre el discurso de modernidad institucional y las carencias materiales en las periferias de Jalisco ha detonado una nueva fase de movilización social. Mariano Cariño Méndez, dirigente del Movimiento Antorchista en la entidad, denunció una sistemática omisión por parte del Gobierno del Estado ante las demandas de servicios básicos en asentamientos habitacionales, advirtiendo que la organización escalará sus protestas hasta convertirlas en un plantón permanente que coincidirá con el desarrollo del Mundial de Fútbol 2026 y donde Guadalajara será sede.
La problemática, que afecta a colonias establecidas tanto en el Área Metropolitana de Guadalajara como en municipios del interior, se centra en un pliego petitorio ingresado formalmente desde el 9 de diciembre de 2024. A pesar del tiempo transcurrido, Cariño Méndez señala que no existe siquiera una respuesta por escrito que valide la atención a necesidades elementales como el suministro de agua potable, electrificación, drenaje, pavimentación y apoyos al campo o a la vivienda.
El líder social calificó la actitud de las autoridades como una "burla" y un ejercicio de "demagogia pura". Criticó que, mientras los gobiernos locales promueven narrativas de inclusión y progreso —como el concepto de la "Ciudad de las Niñas y los Niños"—, en los polígonos de Zapopan y Zapotlán el Grande persisten comunidades donde la infancia carece de los servicios más básicos para una vida digna. Según el dirigente, esta desconexión obedece a que los funcionarios públicos no viven la realidad de las inundaciones, el tráfico deficiente o el agua de mala calidad que reciben las familias marginadas.
Ante lo que consideran una falta de voluntad política para pasar de los dichos a los hechos, el Movimiento Antorchista ha diseñado una estrategia de presión social vinculada a la agenda internacional de la ciudad. A partir de esta semana, se realizarán manifestaciones cada ocho días, con el objetivo de visibilizar el conflicto en la víspera del evento deportivo de relevancia global que tendrá como sede a la capital jalisciense.
La advertencia de la organización es clara: de no establecerse alternativas definitivas y compromisos reales de obra pública, los manifestantes ocuparán las avenidas principales, como la Juárez, para instalar un plantón permanente durante el Mundial de fútbol.
"Si utilizan las plazas y parques como campos de fútbol, nosotros utilizaremos la avenida Juárez para exigir justicia", sentenció Cariño Méndez, subrayando que la lucha busca transformar las condiciones materiales de quienes han sido ignorados por la administración actual.