En el Estado de México, cerca de 2,000 planteles de educación básica enfrentan problemas de abasto de agua potable, una situación crítica en al menos 22 municipios que afecta directamente la salud, la higiene y el aprendizaje de niñas y niños.
Ante este panorama, los Gobiernos Verdes han puesto en marcha la instalación de bebederos y sistemas alternativos de suministro, con el objetivo de garantizar el acceso al agua en las escuelas.
Durante el ciclo escolar 2024–2025, el 86.1% de los planteles careció de infraestructura adecuada, lo que refleja un rezago en servicios básicos y evidencia la urgencia de atender esta necesidad.
El acceso al agua potable en las escuelas es un derecho humano fundamental que hoy no está garantizado en todo el territorio mexiquense. En comunidades con suministro irregular, esta carencia deja a niñas y niños sin condiciones mínimas para estudiar.
La estrategia del Partido Verde se articula también desde el ámbito legislativo, con una visión de soluciones sostenibles frente a la crisis hídrica. Un ejemplo es Zinacantepec, donde se instaló un sistema de captación de agua de lluvia para abastecer bebederos en espacios públicos, modelo que se plantea replicar en escuelas con problemas de acceso.
El dirigente estatal del PVEM, José Alberto Couttolenc Buentello, ha señalado que la prioridad es llevar estas soluciones a más municipios, atendiendo necesidades básicas con acciones concretas que generen resultados visibles.
Con ello, el Partido Verde en el Estado de México avanza en una ruta definida: resolver problemas de fondo con soluciones viables, mejorando la vida cotidiana de las familias mexiquenses y colocando en el centro a lo más importante: las niñas y los niños.