"EL ANTÍDOTO"
Sergio Garrido
BENDECIDO DÍA. REZA UN REFRÁN QUE EL SILENCIO INCUBA LAS DESGRACIAS Y LOS ABUSOS
*ES UN ORGULLO SEMBRAR UN ÁRBOL Y VERLO CRECER.
Villahermosa, Tabasco.
Actualmente exigir sus derechos se confunde con ser una mala persona, conflictiva, amargada, neurótica, revoltosa, metiche, prepotente; en fin, un sinnúmero de calificativos, incluyendo los improperios, que denostan a quienes piden justicia.
LA DIFERENCIA
La diferencia entre una mala persona y una "exigente" radica en que la primera busca el daño común para satisfacer su ego y sus necesidades, y la segunda, "exigente", busca que sus derechos sean respetados siendo empática con los demás y buscando que lo que exige sea también en beneficio colectivo.
CONFORMISTAS Y DEJADOS
Es común observar que la mayoría de las personas, con tal de no conflictuar, no reclaman ni exigen que se respeten sus derechos, y como resultado son mal atendidos, despreciados o humillados. Esto se puede corroborar en los servicios que prestan las dependencias públicas y empresas privadas que utilizan el "me vale" o el "hágale como quiera". El no exigir, es aceptar que las injusticias sigan creciendo.
IMPOTENCIA Y CORAJE
El grueso de la población se queda con la impotencia y el coraje, pero sin mover un solo dedo para denunciar y reclamar las arbitrariedades y abusos, buscan un mundo de pretextos para no meterse en "problemas" y no quedar mal ante la gente como "conflictivos". Pero hay quienes mediante sus exigencias y denuncias han mejorado muchas cosas a favor de la comunidad.
NO VAS A CAMBIAR AL MUNDO, DICEN
"No vas a cambiar al mundo" es la observación y respuesta de la gente apática, mediocre y cobarde que se conforma con todo lo que está viviendo. Y si bien, esto no va a cambiar al mundo, cuando menos lo hará más justo; y si existe duda, cunden los ejemplos de algunos héroes nacionales que no cambiaron al mundo pero sí lo hicieron más ecuanime. Aprenda a discernir y no catalogue a los exigentes como malas personas, y si quiere un cambio no se quede callado, hazle la voz. Así que... usted dirá.