El término ventrílocuo proviene del latín _venter (vientre) y loqui (hablar)_, pues en la antigüedad se creía que estas personas emitían la voz desde el estómago, incluso con connotaciones místicas u oraculares.
Hoy se sabe que no hay magia, sino técnica y percepción. La llamada ilusión ventrílocua ocurre porque el cerebro prioriza la vista sobre el oído: al ver que el muñeco mueve la boca, atribuye la voz a él.
El ventrílocuo domina la respiración, la articulación y la actuación, logrando que el engaño funcione incluso cuando el público conoce el truco.
Por cierto… quedan pocos, cuantos de nosotros crecimos con ’Carlos ,Neto y Titino’.
Excelente semana @inakiaa