Bajo el cobijo de una retórica de "reingeniería" y "nuevos modelos territoriales", la reciente comparecencia del Director del OPD Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado SIAPA, Antonio Juárez Trueba ante la Comisión Legislativa de Hacienda y Presupuestos en el Congreso del Estado de Jalisco, no hizo más que confirmar lo que la ciudadanía padece a diario al abrir las llaves del agua en sus casas; ’El SIAPA se ha convertido en un organismo insolvente, no solo en lo financiero, sino fundamentalmente en su capacidad técnica y ética’.
La sesión de la Comisión de Hacienda y Presupuestos, encabezada por la diputada emecista Laura Gabriela Cárdenas Rodríguez, desnudó a una administración que, tras un año de prórrogas para rendir cuentas sobre el decreto 29848, se presentó con las manos vacías de soluciones y llenas de pretextos presupuestarios.
La gestión de Juárez Trueba al frente de la OPD, raya en lo cínico al intentar disfrazar la ineficiencia operativa con campañas de "concientización" y el programa de captación pluvial, adoptando una actitud frente al cuestionamiento de los legisladores, de impotencia total, hasta en su desenvolvimiento carente de convicción y credibilidad.
Mientras el titular del OPD presumió seis campañas de comunicación para que el usuario cuide el agua, omitió explicar por qué el organismo responsable de garantizar la calidad del vital líquido, es incapaz de entregar el agua con los estándares mínimos de potabilidad exigidos por la ley.
Resulta un insulto a la inteligencia de los contribuyentes que el SIAPA pretenda justificar la mala calidad del servicio bajo el argumento de padecer un "rezago tarifario", alegando que producir un metro cúbico cuesta 28.47 pesos frente a una retribución de 19.91 pesos.

Un discurso que no solamente busca normalizar un cobro que, en términos estrictamente jurídicos y políticos, constituye un fraude, pues se factura un servicio de agua ’potable’ que en la realidad llega a los hogares con coloración, sedimentos y olores que no solamente la inhabilitan para el consumo humano, sino que además pone en riesgo sanitario a los habitantes del área metropolitana de Guadalajara.
El cuestionamiento de los legisladores de las diversas representaciones —desde Itzcoatl Tonatiuh Bravo Padilla hasta Alejandro Puerto— fue contundente al señalar el incumplimiento generalizado de las obligaciones del organismo.
La opacidad reina en las oficinas de la calle R. Michel; allí, no hay claridad sobre los perfiles del personal contratado ni un diagnóstico serio de por qué el padrón de tomas no se actualiza desde hace más de una década.
Esta parálisis administrativa sugiere que el incremento tarifario ’tarifazo’ aprobado previamente no se tradujo en infraestructura, sino que se ha diluido en una estructura burocrática inepta que prefiere repartir culpas a la falta de presupuesto que admitir su fracaso en la planeación y ejecución de obra pública.

Exigir más recursos cuando no se ha podido recuperar la cartera vencida ni garantizar que el agua que llega a las colonias no sea un riesgo para la salud pública es, por decir lo menos, una muestra de desfachatez institucional.
El SIAPA no necesita solamente más dinero; requiere urgentemente una dirección que entienda que el acceso al agua limpia y potable, es un derecho humano irrenunciable, no un producto o una mercancía de mala calidad por la que se puede cobrar sin entregar resultados.
La comparecencia dejó una certeza amarga, mientras Juárez Trueba siga al frente con diagnósticos superficiales y promesas de "rutas de atención" que nunca llegan, los jaliscienses que padecen las consecuencias por omisión, incapacidad y pretextos, seguirán pagando altos costos en recibos de primer mundo por un líquido viscoso y peligroso, al que el titular del SIAPA, Juárez Trueba, llama agua, y que él en su domicilio particular, reconoció, no recibe.
La presencia de Juárez Trueba llamó a la participación de los legisladores, Itzcoatl Tonatiuh Bravo Padilla, Itzul Barrera Rodríguez, María del Refugio Camarena Jáuregui, Sergio Miguel Martín Castellanos, Tonantzin Elusay Cárdenas Méndez, Emmanuel Alejandro Puerto Covarrubias, Adriana Gabriela Medina Ortiz, Miguel De la Rosa Figueroa, Enrique Velázquez González, María Candelaria Ochoa Ávalos y Leonardo Almaguer Castañeda.