Al cierre del periodo legislativo, diputados federales de Morena recibieron un bono extraordinario de 10 mil pesos cada uno, entregado en monederos electrónicos sin necesidad de comprobación, lo que representa un gasto de 2.5 millones de pesos del erario.
De acuerdo con reportes internos, el beneficio fue distribuido entre 253 legisladores mediante tarjetas Broxel, que permiten el uso libre de los recursos en viáticos, gestión o apoyos comunitarios, sin obligación de rendir cuentas. La entrega coincidió con el inicio de actividades proselitistas en Coahuila, donde 65 diputados fueron enviados a realizar labores de brigadeo y promoción de representantes de casilla, siguiendo instrucciones de la dirigencia nacional.
Este bono se suma a otros privilegios recientes, como el reparto de computadoras portátiles MacBook en diciembre de 2025 y el incremento del 9% en el sueldo anual de los legisladores para 2026. Actualmente, cada diputado percibe ingresos mensuales que oscilan entre 150 mil y 200 mil pesos, además de aguinaldos superiores a 147 mil pesos y seguros de vida.
La entrega del bono ha generado críticas por contradecir el discurso de austeridad que Morena sostiene públicamente. Para la ciudadanía, el ’auto-regalo’ refuerza la percepción de distancia entre representantes y trabajadores, ya que el monto equivale a más de un salario mínimo mensual en México.