La diputada local de Morena, Graciela Argueta Bello, de 46 años, fue detenida por elementos de la policía municipal luego de intentar impedir la captura de dos sujetos acusados de extorsión en un autolavado del municipio.
De acuerdo con los reportes, los hombres se presentaron en el negocio identificándose como integrantes de un grupo delictivo conocido como ’la maña’ y exigieron hablar con la propietaria. Los uniformados los interceptaron en una tienda cercana, momento en el que la legisladora intervino para liberarlos, se identificó como diputada y amenazó a los policías con despedirlos si no los dejaban en libertad.
A pesar de las amenazas, los agentes cumplieron con la detención y trasladaron tanto a los presuntos extorsionadores como a la diputada a la Fiscalía del Estado de México. En videos difundidos en redes sociales se observa a ciudadanos exigir que la legisladora fuera puesta a disposición de las autoridades.
Sin embargo, al llegar al Ministerio Público, el caso dio un giro inesperado: el funcionario Jorge Valencia Martínez se negó a iniciar la carpeta de investigación y liberó de inmediato a los tres detenidos. La decisión generó indignación entre la ciudadanía y mandos policiales, quienes señalaron que existían pruebas gráficas y testimonios directos del intento de extorsión y de la intervención de la diputada.
El hecho ha sido calificado como un ejemplo de impunidad y posible colusión política en el Estado de México, donde la liberación de los implicados pese a la evidencia ha encendido el debate sobre el uso del fuero legislativo y la protección de actores políticos frente a delitos flagrantes.