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Después de ’El Marro’, ¿qué sigue?

Gato de Barrio

Después de ’El Marro’, ¿qué sigue?

Política

Agosto 06, 2020 18:24 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
Gato de Barrio › Informativo Nacional

Sin duda el gobierno federal explotará mediáticamente al máximo la captura de José Antonio Yépez Ortiz, alias ’El Marro’, líder del cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), para exponerlo como un gran éxito en su combate contra el crimen organizado, pero debe analizarse para valorar su real trascendencia al compararlo frente al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Debe reconocerse que su captura se realizó sin un solo tiro y sin que sus seguidores no reaccionaron con bloqueos carreteros o hechos violentos, como había sucedido anteriormente. Probablemente por el congelamiento de sus cuentas financieras, carecía de recursos para pagarle a sus sicarios y éstos mejor lo abandonaron.
Primero, el campo de acción del CSRL se limitaba al estado de Guanajuato y áreas aledañas de entidades vecinas, mientras las actividades del CJNG se extiende a otros estados, incluso organizó un ataque contra el secretario de Seguridad de la Ciudad de México.
’El Marro’ se integró al ’huachicoleo’, bajo el mando de David Rogel Figueroa, alias El Güero, y escaló rangos hasta que en 2017 encabezó el cártel, donde sus células delictivas ampliaron sus actividades para dedicaron al robo de vehículos, de transporte de carga y de valores, de cajeros automáticos, narcomenudeo, secuestros, extorsiones y homicidios.
En enero de 2017 El Marro no solo rechazó unirse a Nemesio Oseguera, El Mencho, líder del CJNG, también asesinó a uno de sus sobrinos por lo que se convirtieron en enemigos elevándose el enfrentamiento entre ambas organizaciones.
Al compararse los videos difundidos por ambos grupos criminales: mientras a El Marro se le veía solo y con amenazas verbales, el CJNG presentó a sus elementos uniformados y fuertemente armados, en vehículos supuestamente blindados, algo sencillamente contrastante.
Aunque la captura de Yépez Ortiz es una ’gran victoria’ para el gobierno federal, se tardó en concretarla y debe considerar que el CSRL no ha desaparecido y puede ser liderado por otro capo; además, el verdadero reto no es solo detener a Nemesio Oseguera, también terminar con su grupo criminal, organizado y con armamento pesado.
Por el momento se puede considerar que el marcador para el gobierno con el crimen organizado sería un empate, porque no debe olvidarse que ya tenía a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín ’El Chapo’ Guzmán, pero por descoordinación de las autoridades se le dejó dejarlo libre, es decir un fracaso y una victoria, pero estas son simples batallas en una guerra donde el estado debe imponerse definitivamente, aunque López Obrador no lo quiera reconocer.


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