Alebrijes en Cuadratines
Adrian Chavarria
Lamentablemente los eventos deportivos no han permanecido ajenos a las cuestiones políticas internacionales, incluso al grado de suscitarse conflictos bélicos internacionales, donde destacan la Guerra del Futbol entre Honduras y El Salvador en 1969, así como la masacre de Múnich, Alemania, en los Juegos Olímpicos de 1972, donde el grupo terrorista Septiembre Negro asesinó a once atletas israelíes, así hasta llegar a la Copa Mundial de Futbol 2026.
Entre los eventos que no llegaron a situaciones violentas, pero donde predominó la política se cuentan los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936, cuando Adolfo Hitler utilizó el evento para promover la supremacía aria; los boicots de la Guerra Fría recíprocos entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, en las olimpiadas de 1980 y 1984; el Mundial de futbol de Argentina 1978, cuando la junta militar manipuló el campeonato para mejorar su imagen internacional y silenciar la violación de derechos humanos; y en México 1968, cuando los atletas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos realizaron el saludo del "Black Power" en el podio, para protestar contra el racismo.
Ahora, con la Copa del Mundo de Futbol, la primera organizada por tres países –México, Canadá, con trece partidos cada uno, y Estados Unidos con 78–, donde además participarán 48 selecciones, el mayor número en este tipo de competencia, pero ahora con la guerra iniciada por Donald Trump contra Irán, queda en duda la participación de la selección de ésta nación.
Si bien el presidente estadounidense señaló en redes sociales que ’la selección nacional de Irán sería bienvenida a la Copa del Mundo’, después precisó en tono amenazante: ’pero realmente no creo que sea apropiado que estén ahí, por su propia vida y seguridad’.
Quizá no es únicamente el problema con Irán, sino que de alguna forma encubierta se han alentado versiones en el sentido de que los trece partidos programados en México, serían cancelados para llevarlos a otros estadios en Estados Unidos.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum se ha mostrado totalmente segura de que eso no sucederá, incluso de forma reiterada han señalado que las ciudades de México, Monterrey y Guadalajara se mantienen firmes como las sedes originalmente programadas, y con el fin de generar mayor seguridad recientemente se anunció el programa Kukulcán, mediante el cual se reforzará la vigilancia en esos sitios contra cualquier hecho de violencia.
Por el momento el conflicto entre Estados Unidos e Irán ya generó otra consecuencia en el deporte profesional: la Federación Internacional del Automovilismo (FIA) canceló de forma oficial los Grandes Premios de Fórmula 1 de Baréin y Arabia Saudita, programados para el segundo y tercer fin de semana de abril, sin ser sustituidos por otras sedes.
De nuevo con el Mundial de Futbol se debe señalar que no únicamente participan intereses políticos, también los comerciales donde la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) interviene para dar prioridad a sus patrocinadores, por ejemplo, los estadios donde se desarrollarán los partidos no podrán ser identificados por sus nombres comunes, como el Azteca, rebautizado recientemente como Banorte, que solo será llamado México; o el Akron que deberá ser mencionado como Guadalajara; o el BBVA como Monterrey.
También se aprobaron ajustes en acciones de los partidos a fin de que no alarguen más allá de los dos tiempos de 45 minutos, a fin de no afectar las transmisiones en televisión –ya sea señal abierta, por canales de paga o en streaming–, sin afectar a los juegos programados posteriormente y cumplir con las correspondientes pautas comerciales.
Si bien varias de esas medidas resultan usuales en el futbol americano profesional o en la MLS (Major League Soccer) de Estados Unidos, en la Liga MX apenas se implementan para cuando sean los partidos oficiales de la Copa, los aficionados ya estén acostumbrados.
Para ello se sancionarán a jugadores que injustificadamente prolonguen los llamados ’tiempos muertos’. Por ejemplo, cuando un jugador se lesione deberá salir del campo y, al menos, permanecer fuera un minuto cuando el juego se reanude. En la MLS esta norma bajó 72% los lapsos por esta causa al pasar de cinco o seis a solamente 1.5 veces. Para los porteros, se analizan medidas específicas ya que ellos no podrían estar un minuto fuera.
También se cronometrará el cambio de jugador, porque de no suceder en un máximo de diez segundos tras permitirse la sustitución, entonces el remplazo deberá esperar hasta la siguiente interrupción, por lo cual ese equipo jugará temporalmente con un futbolista menos. En saques de banda y de meta, existirá un conteo de cinco segundos y de incumplirse el tiempo, entonces en el primer caso se otorgará el balón al equipo contrario y en el de portería, se transformará en un tiro de esquina.
Respecto al Video Arbitraje, conocido como VAR, podrá intervenir en condiciones marcadas como ’claramente incorrectas’, como en segundas tarjetas amarillas que deriven en expulsión y en saques de banda, pero la revisión deberá ser inmediata, así como en casos de identidad equivocada, cuando el árbitro sancione al jugador incorrecto con roja o amarilla.
Así que nos agrade o no al interior de las actividades deportivas se presentan otros intereses, por llamarlos de alguna forma, como de extracancha que, finalmente inciden en sus desarrollo y actividades que, ojalá, afecten lo menos negativamente posible.