Las denuncias ciudadanas por presuntos abusos en retenes de la carretera México-Pachuca. Texcoco- Lecheria, Reyes - Texcoco, Texcoco- Calpulalpan, han encendido la indignación pública en el Estado de México. A través de redes sociales, múltiples testimonios señalan a agentes ministeriales y de recuperación de vehículos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), encabezada por el fiscal general José Luis Cervantes Martínez, de realizar extorsiones que alcanzan hasta los 40 mil pesos, además de amenazar a los afectados con ’levantones’ si se atreven a denunciar. Los señalamientos no se limitan a los retenes: usuarios también acusan que agentes del Ministerio Público estarían coludidos en estas prácticas, lo que profundiza la percepción de corrupción e impunidad.
El Gobierno Municipal de Zumpango ya aclaró que dichos operativos no corresponden a su administración y que los retenes se ubican en territorio de Tecámac, bajo responsabilidad exclusiva de la FGJEM. Sin embargo, la magnitud de las denuncias ha generado un llamado urgente a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para que intervenga de manera directa, ordene investigaciones independientes y garantice sanciones ejemplares contra los responsables. La ciudadanía exige que se proteja a quienes denuncian y que se transparente la actuación de las autoridades, pues los retenes, en lugar de brindar seguridad, se han convertido en espacios de miedo y abuso.
En este contexto, los números oficiales de atención siguen disponibles: 800 702 87 70 de la FGJEM, 089 para denuncia anónima, 911 para emergencias y 800-FUNCIÓN de la Secretaría de la Función Pública para temas federales. No obstante, la exigencia social es clara: se requiere una respuesta inmediata y contundente desde el gobierno estatal para frenar lo que ya se percibe como un problema estructural de corrupción y abuso de poder.