Cuento: Déjà vu


Cuento: Déjà vu

Literatura

Octubre 15, 2020 19:12 hrs.
Literatura Nacional › México Ciudad de México
Mario Luis Altuzar Suárez › Informativo Nacional

…no es fácil! Además es muy doloroso. Atenaza a las entrañas la incertidumbre. Con destino a quien sabe dónde, con fecha de quien sabe cuándo. ¿Vale la pena vivir así? ¿Salvar la vida sin saber para qué? Pensamientos que revolucionan y chocan entre sí, mientras refleja la ventana del avión, su cara húmeda de lágrimas al iniciar el despegue.

Brinca su corazón al mirar cómo se hacen pequeñas las edificaciones y las personas de dinámica actividad nocturna que pronto son desplazadas por el manto negro estrellado y oscuridad hacia abajo. Un sobresalto difícil relacionarlo con el dejar treinta años de vida con propiedades, amistades, sueños, esperanza, desamores.
Es ¡un déjà vu!
Emerge el desasosiego al dejar de mirar la nada por la ventana y al volver la cabeza al lado derecho lo mira. Estaba seguro que la cara del pasajero que tenía sentado a su lado en el avión que le llevaba a Nueva York era conocida… ’¡Recuerda! Palabra que se expande por el cerebro que envía ondas eléctricas por el sistema nervioso y agita la respiración para cerrar los ojos e iniciar un viaje esoteriko, por ese camino oculto de su interior.

La película mental inicia en una brutal guerra entre dos bandos de hombres y mujeres con armaduras, espadas y lanzas en el fragor de las explosiones de bombas arrojas por naves triangulares de color negro. Se mira como un bebé que es arropado y abrazado con fuerza masculina acompañado de una voz femenina que le apura a correr por esos túneles de desague hasta salir a un campo y alcanzar una cueva en donde lo acomodan amorosamente en una nave y con llanto quemante lo despiden:

-’¡Debes salvarte, hijo! El ejército de los oscuros nos tomó por sorpresa y es imposible preservar nuestro planeta XL$0 en el sistema NGC 224. ¡Todo está perdido y debemos asumir nuestra responsabilidad histórica! Llegarás, hijo, a Marduk, y ahí hay gente nuestra que podrán protegerte y rescatarás la misión que te corresponde’.

Cierran la nave y pierde la noción del tiempo que en idioma terrestre sería el recorrido de una distancia de dos y medio millones de años luz. Ha crecido y al salir de la nave observa que está en Marte y Marduk ¡ha desaparecido! Escucha el rugir de motores de naces iguales a las que destruyeron su lugar de origen, sin poder mirar más porque lo jalan al interior del suelo marciano, lo llevan por túneles y llegan a una luminosa ciudad subterránea.

Le recibe un anciano de barba larga con túnica blanca y con el aura tan poderosa que semeja dos grandes alas y un círculo a escasos centímetros de la testa. Una sonrisa que transmite paz y tranquilidad le explica que los sublevados Hijos de Dios en el espiral sistema NGC 224, fueron confinados en el Noveno Planeta, que se creía, estaba en los confines del Universo cuando en realidad se ubicaba en el Sistema Solar.

Al inhibirse su facultad de volar por la fuerza de gravedad del planeta, clonaron su tecnología bélica y ¡se liberaron! Así, dice el anciano, inició la sublevación que se expande por todos los Universos con la finalidad de tomar por asalto a la Residencia de la Quinta Esencia. En esta parte del Cosmos, destruyeron Marduk y están por exterminar todo vestigio de vida en Marte.
A la pregunta de la existencia de una esplendorosa ciudad subterránea, escucha que la resistencia se ocultó en los niveles subterráneos y con la Fuerza del Pensamiento generaron la energía suficiente para crear ese hábitat en donde los Ejércitos comandados por el Venerable Miguel, organizan el rescate de Marte y de la Tierra.
Le llevan a los Templos de Entrenamiento. Lo presentan con ocho seres de su edad y los nueve son llevados a una estación en la superficie en donde abordan una nave estelar que les conducirá al cumplimiento de su misión terrena. ¡Y es allí en donde lo vio, como hoy, en este avión! Con rostro de amorosa sonrisa y mirada de armonía, que le dice: ’No tema, mi hermano. ¡Los tiempos del Padre son perfectos! Y usted recordará en tiempo y forma, cuál es y cómo cumplirá su misión’.

Suspira profundamente. El sabor amargo a exilio desaparece. Un exquisito calor interno le inunda de la profundidad del AND a cada poro de su piel. Ya no se siente prófugo de ese ignorante arrogante dictadorzuelo que se siente dueño de vidas u haciendas. Recupera la seguridad y confianza interior. El déjà vu le abre los ojos para reconocer su misión y reconocerse como el qué fue, el qué es y el qué será.

¿La oscura agresión tiránica? Escrito está que se humilla al Poder de la Luz y su destino es el basurero de la historia.


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