A finales del siglo XIX, grupos de indígenas selknam de la Patagonia fueron llevados a Europa para ser exhibidos en los llamados zoológicos humanos.
Allí eran pesados, medidos y mostrados al público hasta ocho veces al día, en condiciones indignas que provocaron numerosas muertes. Este pueblo, de unos 3,000 habitantes, vivía entre Argentina y Chile, dedicado a la caza y la recolección. La llegada de colonos ovinos causó su desplazamiento y persecución, acusándolos de robar ovejas en sus propias tierras.
En 1919 quedaban 297; en 1945, solo 25. Tras la muerte de Ángela Loij, en 1974, su cultura quedó extinguida.
*Que sea un gran domingo @inakiaa