Tras la prohibición del uso de animales en circos en México en 2015, la medida buscaba frenar el supuesto maltrato, pero sus consecuencias siguen generando polémica.
Más de 2,000 animales quedaron en un limbo legal, sin registros claros ni seguimiento oficial. Muchos fueron vendidos a cazadores, otros acabaron en tráfico ilegal, taxidermia o murieron por abandono y falta de cuidados.
Se calcula que el 90 % no sobrevivió. Los santuarios colapsaron y el circo se reinventó sin animales.
Hoy la duda persiste: ¿se legisló pensando en el bienestar real o solo en una buena imagen política para quedar bien con los jóvenes de este proceso? Y quienes inventaron la ley simplemente hoy callan.
Saludos a los del Partido Verde, que sea una buena semana @inakiaa