En un ambiente de profunda fe y alegría comunitaria, más de 200 feligreses se congregaron en la casa de sector ubicada en los ejidos de la Magdalena Panoaya para celebrar la misa titular en honor al Divino Niño Jesús, conmemorando un nuevo aniversario de esta devoción que une a generaciones.
La emotiva liturgia fue presidida por el presbítero Francisco Javier Arreola Guzmán, guía espiritual de la parroquia de Santa María Magdalena, quien con palabras llenas de esperanza y cercanía pastoral, invitó a los presentes a renovar su confianza en el amor del Divino Niño. Al término de la celebración, el párroco felicitó al equipo de la casa de sector por su entrega y organización, reconociendo el esfuerzo comunitario que hizo posible este encuentro.
La convivencia posterior se vivió al estilo de una auténtica verbena popular. El presbítero Francisco bendijo los alimentos y dio inicio a una jornada festiva que incluyó cascarones rellenos de confeti, frituras, pastel en honor al Divino Niño Jesús, y momentos de alegría compartida entre niños y adultos.
Los más pequeños rompieron dos piñatas entre risas y juegos, mientras los adultos también participaron con entusiasmo en la celebración. El cierre estuvo marcado por un espectáculo de fuegos pirotécnicos y la tradicional quema de un torito de luces, donado generosamente por la familia de Carlos Segura, gesto que fue recibido con aplausos y gratitud por toda la comunidad.
Esta celebración no solo reafirma la devoción al Divino Niño Jesús, sino también el espíritu de unidad, fe y fraternidad que caracteriza a la comunidad de la Magdalena Panoaya.
