El capitán de navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez, director de la Unidad de Protección Portuaria en Altamira, fue hallado sin vida en su oficina la mañana del lunes. Autoridades federales investigan el caso como un presunto suicidio, en medio de una indagatoria por corrupción y tráfico ilegal de combustible.
Pérez Ramírez había sido señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) como parte de una red que facilitaba el ingreso de buques con diésel no declarado, utilizando documentos falsos para clasificarlo como petroquímico exento de impuestos. Según testigos protegidos, el capitán habría recibido sobornos de hasta 100 mil pesos por permitir el paso de embarcaciones con más de 10 millones de litros de combustible.
’El caso forma parte de una investigación más amplia conocida como ’Los Primos’, presuntamente liderada por familiares políticos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán. La red involucra a funcionarios portuarios, agentes aduanales y empresarios vinculados al contrabando fiscal.
Tercera muerte vinculada al caso
La muerte del capitán Pérez Ramírez se suma a una serie de hechos violentos relacionados con esta investigación:
- En noviembre de 2024, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar fue asesinado en Veracruz.
- En octubre de 2024, Magaly Janet Nava Ramos, auxiliar de la FGR, fue ejecutada en Tampico.
Al respecto la Secretaría de Marina emitió un comunicado lamentando el fallecimiento de uno de sus elementos, sin mencionar su nombre ni el contexto judicial. La dependencia reiteró su disposición a colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos.
Este caso pone en evidencia los riesgos que enfrentan los denunciantes y la profundidad de las redes de corrupción en los puertos mexicanos.