En un movimiento táctico que busca ganar terreno frente a la hegemonía de Morena, la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha decidido anticiparse a los tiempos electorales tradicionales mediante la presentación de su estructura de "Defensores de México". Esta lista, que agrupa a 50 perfiles distribuidos en 17 estados clave, representa el primer bloque de contención y promoción del voto con miras a los comicios de 2027. El despliegue no es solo un pase de lista, sino una apuesta por la experiencia territorial y el reciclaje de cuadros que ya han ostentado el poder en sus respectivas regiones, intentando amalgamar la vieja guardia con figuras que han sobrevivido a las recientes debacles electorales del partido.
En el norte del país, el PRI apuesta por la seguridad de los apellidos conocidos. En Baja California, los nombres de Daniela Salgado, Adrián Valle y Víctor Galicia buscan reactivar un priismo que ha quedado relegado a la periferia en los últimos años.

Caso similar ocurre en Chihuahua, donde Alejandro Domínguez y Antonio Meléndez encabezan el esfuerzo; este último, conocido no solo por su carrera política sino por su pasado como vocalista del Conjunto Primavera, apela a un carisma popular que el partido necesita recuperar. En Sonora, la inclusión de Guadalupe Soto y Víctor Celaya subraya la intención de mantener una base mínima de operación en un estado históricamente priista hoy bajo control guinda.
El centro y bajío del país muestran una alineación de "pesos pesados" locales. En Querétaro, figuras como Adriana Meza, Manuel Montes, Abigail Arredondo y Mario Calzada representan la estructura que aún mantiene viva la competitividad en la zona. Arredondo, como actual presidenta del Comité Directivo Estatal, y Calzada, con experiencia previa en el municipio de El Marqués, son piezas clave para la interlocución con el sector empresarial. Por su parte, en Aguascalientes, Leticia Olivares, Kendor Macías y Humberto Ambriz intentarán capitalizar la alianza que mantiene al estado como uno de los últimos bastiones de la oposición unida.
Hacia el occidente y el pacífico, la lista incluye a personajes con un historial de lucha legislativa y administrativa. En Sinaloa, Paloma Sánchez y Mario Zamora —ambos con trayectoria en el Congreso de la Unión— se perfilan como las voces críticas de la región. En Nayarit, la presencia de Manuel Cota y Enrique Díaz, junto a Paola Vargas, sugiere una vuelta a las bases campesinas y populares. Michoacán no se queda atrás, con el influyente Guillermo Valencia, Adriana Hernández y Edna Martínez, quienes operan en uno de los territorios más complejos en términos de seguridad y gobernabilidad.

El sureste presenta una mezcla de herencia política y operadores de tierra. En Quintana Roo, Leslie Hendricks, Cora Amalia y Filiberto Martínez cargan con la tarea de reconstruir un partido que sufrió fracturas profundas tras la salida de varios exgobernadores. En Campeche, la inclusión de Christian Castro Bello, sobrino de Alejandro Moreno, junto a Pablo Angulo, Karla Toledo, Ariana Rejón y Emilio Lara, confirma que el control de la estructura nacional sigue pasando por la fidelidad a la dirigencia actual. Mientras tanto, en Tlaxcala, Anabell Ávalos y Enrique Padilla, junto con las figuras de San Luis Potosí como Enrique Galindo, Sara Rocha y Frinné Azuara, demuestran que el partido prefiere apostar por rostros conocidos que por una renovación total de cuadros.
Finalmente, en estados como Guerrero, con Manuel Añorve, Pilar Vadillo y Alejandro Bravo, y Zacatecas, con Carlos Peña, Fuensanta Guerrero y Arturo Nahle, el PRI busca consolidar los restos de su estructura regional. Nahle, con un perfil de jurista y amplia trayectoria en el servicio público, aporta un peso institucional a una lista que, en su conjunto, parece ser un último llamado a la unidad de los cuadros sobrevivientes. Con esta estrategia de "madruguete", el tricolor intenta demostrar que, pese a las derrotas previas, aún posee una red de operadores capaces de disputar el territorio de cara a la próxima gran batalla en las urnas.