"EL ANTÍDOTO"
Sergio Garrido
BENDECIDO DÍA. UN SIGNO INEQUÍVOCO DE ESTUPIDÉZ ES EL SENTIRSE COMO UN SER HUMANO PERFECTO Y VER COMO CARROÑA A LOS DEMÁS
*NO PIDA RECONOCIMIENTO HUMANO POR SEMBRAR UN ÁRBOL, LA MADRE NATURALEZA SE ENCARGARÁ DE HACERLO
Villahermosa, Tabasco,
Estimados amigos y lectores, es de suma importancia que cuando acudan a solicitar algún servicio en las instituciones públicas y privadas del país, pidan el nombre y apellidos de las personas que los atienden, esto por seguridad propia ante cualquier negligencia o maltrato que pudiera suscitarse.
¿TIENEN PADRE Y MADRE?
Se ha vuelto una costumbre que en la mayoría de las mencionadas instituciones los empleados carezcan de un gafete de identificación, y los pocos que los llegan a portar solo tienen su nombre; los apellidos paterno y materno no existen. ¿Será que tengan papá y mamá?
PRÁCTICAMENTE "DESNUDAN" A LOS SOLICITANTES
Los incógnitos "huerfanitos" casi desnudan a quienes solicitan un servicio, pidiendo la credencial de elector, CURP, acta de nacimiento, comprobante de domicilio, y husmean hasta lo que cenaron el día anterior. ¿Y a ellos, cómo se les identifica?
LOS INCÓGNITOS
Si usted recibió algún maltrato y acude a denunciarlo a las instancias respectivas, la clásica y congruente pregunta es: dé el nombre de la persona que lo atendió mal; y viene la cruel respuesta: "¡no lo sé!". Enseguida comienza la descripción corporal de la dama o caballero: es gordita, chaparrita, usa lentes, está pelón, panzón, bigotón, etc.
EXISTEN NORMAS QUE OBLIGAN A LOS SERVIDORES PÚBLICOS A PORTAR GAFETE DE IDENTIFICACIÓN
Existen normas, principalmente en el sector público, que obligan a los empleados a portar un gafete de identificación visible qué la mayoría no portan. Por otro lado, en el ámbito privado, la obligación se deriva del reglamento interno de trabajo o normas de seguridad.
DEBERÍAN OBLIGAR A LAS EMPRESAS PRIVADAS A IDENTIFICARSE CON GAFETE O DE VIVA VOZ
Por seguridad de todos, las autoridades correspondientes deberían obligar a las empresas privadas a que, por ley, obliguen a sus empleados a portar un gafete de identificación o dar su nombre y apellido de viva voz. ¿Hasta cuándo? Así que... usted dirá.