PÉNDULO POLÍTICO

EL HOMBRE.

Dr. Emiliano Carrillo Carrasco

EL HOMBRE.

Política

Octubre 19, 2019 11:26 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
Dr. Emiliano Carrillo Carrasco › Informativo Nacional

"Todo lo racional es real y todo lo real es racional". Porque para Schopenhauer no es verdad ni lo uno ni lo otro: ni lo racional es real, porque el mundo de la razón es un mundo de sueños y de engaño, ni lo real es racional, porque el verdadero ser de las cosas es una voluntad irracional y ciega. Es el momento de ocuparse de lo que la filosofía anterior soslayó o menospreció por considerarlo inexistente o accesorio: el sufrimiento y la maldad, la contradicción y la injusticia, la enfermedad y la muerte; en suma, el mal. Es hora de explicar el porqué de este "valle de lágrimas" que es la existencia humana.

’Madurez es lo que alcanzo cuando ya no tengo necesidad de juzgar ni culpar a nada ni a nadie de lo que me sucede’. ’Madurar es cuidar lo que dices, respetar lo que escuchas y meditar lo que callas’. La madurez emocional te permite tomar las riendas de su vida. Tener una visión propia del mundo y una gran ambición para el éxito. Al desarrollar la madurez emocional, la vida se convierte en un placer y no una tarea. .’ -Anthony de Mello.
La vida es un gran peregrinar de claros oscuros y sus resultados a la vida permiten encontrar la luz de esperanza y objetivos, la vida es tan cortas que hay que disfrutarla en sus etapas de madurez, de juventud, el hilo de tu formación de actitud y amor a tu identidad es más importante es la familia y en este camino muchos juzgaran y otros serán solidarios, pero así es la vida y luchar por lo que cada uno busca con sus retos y traiciones, hipocresías, adulaciones ,pero el camino debe seguir.

La regla es la unidad, fuerza y orden. Cuándo se siembra valores y metas de vida, las fuerzas de poder cada vez tendrán incertidumbre a causa de ese halo de impunidad y corrupción ante un sistema de gobierno que les ha dado poder de la penumbra. La claridad mental de las personas maduras contrasta con la pereza y el caos constante de las personas que no han alcanzado este punto de madurez. Por eso, la madurez mental ayuda a resolver problemas de la vida cotidiana de manera eficaz. Dejan de quejarse es la mejor manera de encender el cambio. Las personas emocionalmente maduras lo saben muy bien: o cambias o aceptas. La llamada mundialización o globalización es un fenómeno de nuestros tiempos que permea en las esferas más diversas y al que el derecho no es ajeno.
Asociado a este fenómeno, ha surgido el concepto de ’gobernanza global’ .La influencia de múltiples factores generados más allá de las cadenas de validez normativa de los sistemas estatales obliga a repensar el concepto mismo de derecho y produce cambios estructurales en la dinámica de los órdenes jurídicos difíciles de comprender desde las categorías del pensamiento jurídico tradicional. Un ejemplo de dichos cambios se encuentra en las recientes reformas constitucionales que permean a la totalidad del sistema.

La queja puede meternos en laberintos oscuros que no tienen salida. Somos lo que pensamos, y eso las personas emocionalmente maduras lo han experimentado. Si actúas más y te quejas menos significa que estás creciendo emocionalmente. Pueden empatizar sin sentirse abrumados por las emociones ajenas. Las personas maduras emocionalmente son capaces de gobernar y manejar sus emociones y las que les contagian. Eligen lo que quieren conservar y lo que no, lo que les ayuda a ser muy eficientes en la labor de escucha. Además, consiguen que en sus relaciones haya un equilibrio entre dar y recibir, resultando unos intercambios mucho más satisfactorios. No se castigan por cometer errores: Los errores son una buena manera de aprender. Es decir, fallar nos permite saber cuál es el camino que no debemos seguir.
Por eso, los errores son bienvenidos en las vidas de las personas maduras. Las personas emocionalmente maduras no se castigan por tener limitaciones, las aceptan y trabajan para mejorarlas. No insisten en que las cosas siempre salen bien, ya que saben que no todo es de color de rosa y que cada golpe puede ser una buena oportunidad para crecer.

La democracia Participativa es esencial que los ciudadanos tengan acceso a una información veraz, diversa y suficiente que les permita participar en el proceso de deliberación que acontece en el espacio público; más aún en los momentos de decisión entre distintas alternativas y propuestas políticas. No se trata, evidentemente, de que los públicos cuenten con toda la información sobre cada detalle de los servidores públicos s, de los programas sociales y de obra con transparencia y rendición de cuentas, etcétera, pero sí con la suficiente información respecto a la actuación del gobierno en los temas más relevantes, o sobre las principales propuestas de desarrollo sustentable eficiente o sobre la actuación de sus líderes.
El animal humano, igual que los demás, está adaptado a cierto grado de lucha por la vida, y cuando su gran riqueza permite a un Homo sapiens satisfacer sin esfuerzo todos sus caprichos, la mera ausencia de esfuerzo le quita a su vida un ingrediente imprescindible de la felicidad. El hombre que adquiere con facilidad cosas por las que solo siente un deseo moderado llega a la conclusión de que la satisfacción de los deseos no da la felicidad.

EL ARTE DE LA MENTIRA: ’Jonathan Swift (1667-1735) un escocés, nos narra lo referente al arte de mentir y la importancia de las mentiras en nuestra vida diaria. Más cuando éstas provienen de la clase gobernante, utilizan la mentira y su arte como una forma de perpetuarse en el poder y hacer de la mentira una barrera para evitar que la verdad, siempre espinosa, sea del conocimiento de los gobernados. La mentira siempre ha acompañado al hombre a lo largo de su historia. Y la verdad, como dijo Churchill, siempre ’debe de estar rodeada de una sarta de mentiras’ para cumplir los intereses de la clase gobernante, quienes mediante los medios de comunicación oficiales y las ’vocerías’ hacen de la mentira una institución. Inútil recordarlo, dicen los editores; política y mentira suelen ser buenas compañeras, reforzando lo vertido por Maquiavelo: ’El arte de la mentira política es el arte de decir falsedades saludables con vistas a buen fin’.
O lo que es lo mismo, institucionalizar la mentira, en aras de mantener los intereses de la clase gobernante.’


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